martes, 13 de enero de 2009

Koh Chang Pequenia, Koh Tao y Koh Pangan, o el dilema de ser y estar.

Perdonen si he descuidado mi blog y la rigurosidad con la que relataba mis vivencias, pero el 2009 me recibio con una epifania que todavia estoy tratando de asimilar.

Llegue a la conclusion de que he pasado gran parte de mi vida en un defasaje temporoespacial considerable. Aniorando un pasado de felicidad o proyectando un futuro promisorio, descuide el presente a punto tal de no saber bien como vivirlo. Soy un total inexperto en el arte de estar fisica, mental y espiritualmente en un mismo sitio a una misma hora.

Al regresar de Vietnam, Koh Chang Pequenia fue mi primer destino. Ahi me reencontre con Noe y conoci a Juanjo, Flavia y Azahara unos espanioles divertidisimos con los que todavia sigo viajando. Juntos pasamos unos muy buenos dias (anio nuevo incluido) en esta isla tranquila y distendida, lejos de todo indicio de modernidad y sofisticacion.

El siguiente destino fue Koh Tao, donde Juanjo y Flavia hicieron el curso de submarinismo. Al ser un sitio privilegiado para hacerlo, todo el mundo esta super metido en esto y el resto de los mortales no tiene mucho para hacer, por lo cual mi estadia se redujo a solo un par de dias.

Koh Pangan y su espiritu fiestero nos esperaba, y a sus brazos nos lanzamos. Llegue 4 dias antes de la Full Moon Party y noche tras noche la movida iba creciendo en forma exponencial. Asumi que tendria el resto de mi vida para dormir y prometi no perderme ni un solo dia de fiesta. Cumpli mi promesa y durante las noches previas fui a las fiestas de la playa, menos una noche en la que me fui a una fiesta en el medio de la jungla.

La Full Moon Party es un espectaculo digno de ser visto. Es una playa enorme repleta de gente alocada que bucket tras bucket va perdiendo la cabeza en pos del disfrute. Durante toda la noche (y tambien la maniana) baile, me rei, saque fotos, vi como el ejercito de Tailandia realizaba una practica de desembarque a metros de donde estabamos bailando, y por sobre todo, me empache de ver gente haciendo giladas. Una experiencia super divertida que agradezco haber vivido.

Ahora tendre que decidir que hacer hasta mi regreso. Me preocupa un poco, pero si verdaderamente quiero convertir esa epifania en una experiencia de aprendizaje, tendre que darme tiempo y relajarme, para disfrutar el presente a pleno. Estoy en una playa paradisiaca donde hay fiesta todas las noches... ojala lo logre!

1 comentario:

Hnos. Bonano dijo...

TE ODIO!
No se sire por la palabra "fiesta" en repetidas ocasiones de tu relato. O por la parte en que mencionas una "playa paradisiaca".

TE QUIERO!
Todo lo que contas me lleva a pensar en cuantas cosas quisiera hacer y no hago, o cuantas cosas podria estar haciendo y no hago...
Gracias siempre por ser parte de mi realidad, y de abrirme los ojos!...