Dias atras dejamos Bangkok con destino a Chiang Mai. Tomamos un tren que luego de 12 horas nos permitiria llegar a esta ciudad dejando atras sensaciones mezcladas. Para el momento en que dejamos Bangkok, un sentimiento de normalidad empezaba a asomar en el horizonte de mis emociones, convirtiendo a Chiang Mai en algo mas que otro punto en el itinerario. Esta ciudad tendria la enorme responsabilidad de ser un antidoto anti bangkokiano, o la mismisima confirmacion de que este pais era demasiado para mi.
El tren en el que viajamos deberia tener unos 40 anos quizas, pero estaba en optimas condiciones. Cada uno tenia su cucheta, con su respectivo juego de sabanitas, almohada y frazada para hacerle frente a un aire acondicionado rabioso que no dio tregua en toda la noche. La vista desde la ventanilla la manana siguiente me empezo a brindar imagenes de normalidad (para mis estandares claro esta), lo cual tuvo un efecto inmediato en mi humor general. Debo confesar que una sobredosis de Lisandro Aristimuno potencio los efectos.
Llegados a Chiang Mai, nos dirigimos al hostel donde todavia estamos. La verdad, un lujo. Nos es bonito, no es cool, es sencillamente humano. Noom y su mujer Saaw, una parejita que todavia no debe haber cruzado los 30 regentean este horfanato para viajeros desorientados. Le ponen tanta, pero tanta onda, que hacen de esta pequena casita en un barrio alejado del centro, el segundo mejor hostel de Asia.
El primer dia nos alquilamos unas motos en grupo con otros chicos y chicas del hostel y manejamos por horas hasta unas termas. Nada especial, estuvo bueno, pero realmente se difruto mas el camino que el destino. Por la noche, Noom nos llevo en su camioneta hasta un parque donde hicimos un trekking nocturno hasta una catarata que ofrece vistas geniales de toda la ciudad. Al otro dia, como todavia teniamos la motoneta hasta las dos de la tarde, nos fuimos a un templo muy bueno que queda a mas o menos unos 40 minutos montana arriba. Genial, volvimos al centro, devolvimos la moto, caminamos como por 3 horas y a la noche fuimos al Night Market.
Hoy es viernes a la manana, por lo menos aca. En un rato salgo en una maraton administrativa en la que necesito: Cambiar Amex Cheques, sacarme la fotieli para la visa de Laos, y comprarme las pastillonas contra la Malaria. Asi es, por mas que Chiang Mai se siente como casa ya, otra parada en la aventura me espera. El domingo partire hacia Pai, esta vez ya por mi cuenta, donde pasare unos dias, para luego volver y salir rumbo a Laos. Cruzare la frontera y hare un viaje de dos dias en un botecito por el Rio Mekong hasta Luand Prabang (Laos).
Esta tarde Noom nos llevara al arrozal de sus padres para mostrarnos la importancia del arroz en la cultura tailandesa. Daremos frutas y agua a los campesinos como ofrenda por ensenarnos como se cultiva y cosecha. Estoy muy, pero muy ansioso.
Chiang Mai quedara en mis recuerdos como una ciudad de recambio. Se va Eshiott, entra mi autosuficiencia; se va el mareo bangkokiano y entra la seguridad de saber que vaya donde vaya, ya he sido munido de nuevas herramientas para adaptarme al entorno. Hay vacunas contra muhcas cosas: Malaria, Fiebre Amarilla, Dengue... pero contra el comfort, solo te vacunas a los palos. Bienvenidos sean los Bangkoks que la vida me depare pues!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
3 comentarios:
Santi me alegra que se esté enderezando el clavo. La verdad que te admiro mucho por ir a destinos que uno no tiene ni puta idea que existen, al menos yo.
Espero ansioso las fotos. Si bien tus relatos son excelentes y hacen sentir a uno lo que estás sintiendo, quiero ver como se ve la vida por allá.
Te mando un abrazo. Acá todo sigue igual. Hoy desalojaron a un par de familias que habían hecho casas con cartón en Ruta 4.
SaludOSX
Nene mandá fotelos así la envidia crece a niveles insospechados para el ser humano mientras contemplo la vista de mi oficina a Moreno mano par entre Santiago del Estero y San José: un super coreano y un edificio abandonado
andrés
YO, sinceramente no tengo nada que envidiarte...Conoces la oficina donde trabajo, es tranquila, amplia, luminosa...Por estos dias tambien se le suma que no anda el aire acondicionado, todas las tardes pasa un autoparlante publicitando a Cacho Castaña al ritmo de: "Ha vuelto el Matador, ha vuelto el Matador"...
Asi que es claro, aaahhh, se respira aire Lomense, que mas puedo pedir?...
Hermoso todo lo que contas...Te juro que lo sigo como una novela...YO tambien estoy ansiosa por ver que pasa en los arrozales...
GRACIAS por dejarnos participar de tu aventura!...
TE QUIERO!
Publicar un comentario